Cómo acompaño
Cada proceso nace del corazón.
Sea a través de un formulario que completas con calma, o en una conversación en vivo, siempre empiezo por el mismo lugar: entender qué es lo que de verdad necesitas trabajar, no lo que parece a simple vista.
Lo que aprendiste a proteger, y lo que anhelas
No busco ponerle una etiqueta a lo que vives. Busco entender cómo aprendiste, en algún momento, a protegerte, y qué estrategia construiste entonces que hoy sigue decidiendo por ti. Pero también busco conocer lo que anhelas, hacia dónde quieres ir, esa parte tuya que ya sabe lo que busca aunque todavía no encuentre el camino.
El sistema nervioso guarda las respuestas de protección aprendidas, a través de estructuras como la amígdala, de forma automática e independiente de lo que decides conscientemente1. Y ese mismo sistema también puede aprender una nueva dirección.
El proceso que encaja contigo
No todos necesitan lo mismo. Algunos procesos se viven a través de audio de hipnoterapia personalizado, día a día, a tu propio ritmo. Otros incluyen encuentros en vivo, cuando el momento pide una presencia más directa. Ninguno es más que el otro: cada uno responde a una forma distinta de necesitar acompañamiento.
Las herramientas con las que trabajo
En mi acompañamiento integro herramientas basadas en neurociencia: hipnosis, visualización guiada, técnicas de neuroplasticidad, observación consciente y atención dirigida. Trabajo también con programación neurolingüística, y con metáforas que el cerebro procesa activando las mismas áreas sensoriales y motoras que la experiencia real3.
Cada proceso se construye distinto, según lo que tu historia y tu momento piden.
Hay dos caminos posibles, y los dos son igual de valiosos y efectivos. Uno es reprogramar directamente, sin necesidad de ir al origen de un patrón o evento específico, simplemente para quien se le hace más cómodo así. El otro es ir al origen, ahondar en la raíz de lo que hoy se repite, para quien encuentra valioso comprender desde ahí. En los dos casos, el destino es el mismo: avanzar, soltar, transformar. Lo que cambia es el camino que tu mente y tu cuerpo necesitan para llegar ahí. Tú decides cuál resuena más contigo, y yo te acompaño en cualquiera de los dos.
Se suman técnicas de respiración, para encontrar calma en el momento en que más la necesitas; arteterapia, para expresar lo que las palabras a veces no alcanzan; y el reconocimiento de arquetipos universales, que te ayudan a comprenderte más. Y sigo sumando otras herramientas conforme cada caso lo pide.
La hipnoterapia sostiene todo el camino. Puedes conocer más a fondo qué hace cada una de estas herramientas por ti en Beneficios de la hipnoterapia.
Lo que se sostiene después
Lo que se sostiene después no siempre se ve de inmediato. A veces aparece como un deseo que se aclara, una decisión que finalmente se toma, una forma distinta de ocupar tu espacio.
El cambio interno no se queda solo adentro: la forma en que piensas y sientes influye directamente en tu cuerpo, en tus decisiones, y con el tiempo, en cómo se te empieza a reflejar la vida de afuera2. Por eso el trabajo no termina cuando se cierra una sesión o un audio de hipnoterapia culmina su ciclo: cada proceso incluye recursos para seguir sosteniendo lo que se movió, y acompañamiento directo cuando algo pide ponerse en palabras, y ahí estoy para leerte o escucharte.
Si quieres identificar qué patrón podría estar dirigiendo tus decisiones antes de elegir un proceso, puedes empezar por aquí.
Descubrir mi patrón Conocer los procesosConocer mi historia
Fuentes: [1] Beyond Fear: Emotional Memory Mechanisms in the Human Brain. PMC, National Institutes of Health. [2] Mind-Body Medicine and Immune System Outcomes: A Systematic Review. PMC, National Institutes of Health. [3] A Review of Studies Supporting Metaphorical Embodiment. Behavioral Sciences.
Hipnoterapia orientada al bienestar emocional, crecimiento personal y transformación consciente.
No sustituye atención médica, psicológica o psiquiátrica.
Todas las sesiones se ofrecen en modalidad online.